Podría volverme loco, pegar un par de tiros al aire, partir algún pescuezo que otro, meterme en una reyerta contra veinte machachas quedándome lisiado perpetuo y no sería ni un ápice de lo que daría por tí… reina agazapada

¡Peleando se ganan batallas! No dando más fuerte. A veces ni te quedan fuerzas cuando los golpes llegan desde tu esquina. ¡Peleando se ganan batallas! Levantándote y escupiéndole sangre al careto de la muerte, mientras te descojonas de la vida, borracho y demente.

Cuando llegue la tormenta no habrá llantos, no habrá quejas solo un tremendo vacío destruyendo las mentes viejas.